Capitulo 22:
Retorno a la democracia

Herminio Iglesias quema prepotentemente un simil de ataúd con los colores radicales pocos días antes de las elecciones de 1983. A causa de esto, muchos votos fueron para Alfonsín.

Ya de entrada Alfonsín encaró la crisis económica y el problema militar. En cuanto a la economía, hubo una inflación galopante que llegó al 700% mensual contrastada por un buen volumen de exportaciones nacionales. Los crímenes de la dictadura contra los derechos humanos fueron establecidos por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), presidida por el escritor Ernesto Sábato en 1984 la cual dictaminó que en la guerra sucia provocó al menos 9.000 desapariciones y a la vez las fuerzas armadas ratificaron todo su apoyo al gobierno constitucional permitiendo a Alfonsín establecer un juicio civil contra los nueve miembros de las juntas militares del Proceso. Este "Nürenberg" argentino comenzó en abril de 1985 y terminó en diciembre del mismo año con la condena a cadena perpetua de los ex generales Videla, Viola y Massera, máximos responsables de la guerra sucia contra la subversión.

Alfonsín y su canciller Dante Caputo en lo que quizás fue el único acierto en la diplomacia de su gobierno y tras un ardoroso debate memorable con el senador peronista Saadi, lograron que la ciudadanía vote a favor del arreglo con Chile en un plebiscito a finales del año 1984 cediendo las islas en el limítrofe canal Beagle al sur de Tierra de Fuego a Chile. Eso da a Chile una pequeña presencia en el océano Atlántico pero la Argentina consigue mediante un diseño de limites marítimos también una presencia en el océano Pacífico. Después en 1995 bajo la presidencia de Menem, Argentina se quedó con toda la zona litigiosa de la Laguna del Desierto a través de un fallo arbitral. Actualmente Argentina mantiene con Chile una última disputa sobre los Hielos Continentales aun sin resolución.

El ministro de economía Bernardo Grispun no pudo parar la inflación y debió ceder su lugar a Juan Vital Sourrouille quien lanzó el Plan Austral en junio de 1985 estableciendo la nueva moneda del mismo nombre. Pero algunos meses después no fue eficaz para atajar la inflación ni frenar el endeudamiento público ya que no contemplaban privatizaciones siempre resistidas por los entonces poderosos sindicatos manejados por los peronistas. Surgía así una clase de empleado público que solo se presentaba al trabajo solo para cobrar a fin de mes, popularmente llamado "empleado ñoqui" puesto que aparece los 29 de cada mes (en la Argentina es cábala comer ñoquis precisamente los días 29 de cada mes). El Estado lejos de reducirse, aceptó más personal no siempre bien calificado engrosando las planillas de salarios destinados para pagar empleos improductivos y estériles para el buen funcionamiento administrativo nacional. Los radicales no solo se quedaron en brazos cruzados, aceptaron la perversa situación metiendo ellos mismos a sus partidarios en entes estatales. Por eso el endeudamiento era inexorable y progresivo.

La UCR retuvo la mayoría en las elecciones legislativas en noviembre de 1985, pero el poder de Alfonsín se degradó por el desafío de los sindicatos, con varias huelgas generales en 1986 y el descontento por la lenidad hacia los militares. El Plan Austral empezaba a hacer agua por doquier y la DGI (Dirección General Impositiva) declaró que solo el 13% del padrón de los contribuyentes paga efectivamente sus impuestos.

Histórico: juicio a los ex comandantes del Proceso. Todos ellos fueron presos sea por violaciones de los derechos humanos sea por su participación en la desafortunada e innecesaria Guerra de las Malvinas.

Los ex comandantes Galtieri, Lami Dozo y Anaya, absueltos en el "Nürenberg" argentino, fueron condenados a diversas penas de cárcel por negligencia e incompetencia en la guerra de las Malvinas en mayo de 1986.

Pero no todo esto era malo. Durante el mes de junio de 1986 se disputó el Campeonato Mundial de fútbol en México con una participación memorable del seleccionado argentino. Capitaneado por la magia y la picardía de su máximo astro Diego Maradona, los jugadores albicelestes llegaron a la final contra Alemania y ganaron su segunda Copa del Mundo provocando genuinos festejos y sana algarabía en todas las calles de la República Argentina.

El año 1986 también vio la entrega del primer premio Oscar a una película argentina: un muy emocionado Luis Puenzo subió a la tarima a recoger el premio en Hollywood, Estados Unidos ante la presencia de Norma Aleandro, actriz principal de su obra cinematográfica: "La Historia Oficial" que trataba sobre la conflictiva adopción de un hijo de desaparecidos durante la dictadura. Poco después, en Ginebra, Suiza, donde manifestó ser "misteriosamente feliz" en algún momento de su vida, fallecía Jorge Luis Borges, probablemente la figura cumbre de la literatura nacional.

Durante ese año y el próximo, los radicales sacaron varias leyes claves: la ley del divorcio, la ley del Punto Final (diciembre de 1986) y la ley de Obediencia Debida (junio de 1987). Esas dos últimas muy discutidas fueron impuestas para detener la catarata de juicios y pleitos en contra de cualquier oficial militar que lo haya sido en la pasada dictadura estableciendo que toda orden en contra de los Derechos Humanos será responsabilizada inmediatamente a los oficiales superiores por razones de jerarquía militar. En este caso todos los males que muy bien pudieron cometer por cuenta propia algunos oficiales fueron encajados a los ya presos ex comandantes de las pasadas Juntas Militares. También fue ley la Mudanza de la Capital Federal a Viedma estableciendo que en alguna oportunidad y siempre que la Nación tenga fondos suficientes, la Capital Federal se mudará a la ciudad de Viedma actual capital provincial de Río Negro.

Aldo Rico vociferando con sus "carapintadas"

Dichos oficiales medianos lejos de agradecer a Alfonsín dichas leyes, se le insurreccionaron tres veces: en abril de 1987 estalló la revuelta de Semana Santa. El Presidente negoció la deposición de las armas de los rebeldes y anunció al pueblo el Domingo de Ramos que la "casa estaba en orden". Pero en enero y diciembre de 1988 sucedieron otras dos más. En la primera revuelta el líder era el coronel Aldo Rico y la otra insurrección fue orquestada por el coronel Mohamed Ali Seineldín. Ambos se rindieron sin provocar tiros. También hubo una revuelta esta vez hecha por militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), dirigidos por Enrique Gorriarán Merlo quienes copan el Regimiento 3 de La Tablada. Fuerzas del Ejército retoman el control de la unidad tras un duro enfrentamiento en el que mueren siete militares, un sargento de la Policía y 28 guerrilleros.

Pese a la espantosa crisis que estaba en medio del traspaso de mandato, en una sana costumbre democrática, Alfonsín entrega la banda presidencial a Menem

La situación económica se agravó en 1988 para el gobierno radical que ya sufrió una derrota electoral en 1987 en manos peronistas, con un descenso del crecimiento industrial y una persistencia de los males crónicos de la hiperinflación y la deuda. En un ambiente de depresión económica sin precedentes y de crisis moral, el candidato peronista Carlos Saúl Menem (quien sorpresivamente le ganó la candidatura presidencial a su rival Antonio Cafiero provocando suspicacias entre el empresariado y los círculos políticos internacionales a causa de su muy ambigua ideología populista y efectivista) y su partido triunfaron en las elecciones presidenciales y legislativas al derrotar al desmoralizado radical Eduardo Angeloz en mayo de 1989 por el 47% de los votos pero superando por más de 15% de diferencia sobre el otro haciendo innecesaria la premisa de llegar a la mitad más uno de los votos.

Pero todo se licuó. Explotó la situación económica provocando la primera hiperinflación de la historia argentina devaluando en minutos el dinero cotidiano haciendo que la gente de escasos recursos saquee supermercados y levante manifestaciones de todo tipo. Los capitales invertidos en el país se dieron a la fuga al exterior dejando a la Argentina sin fondos para financiar sus movimientos administrativos. En esas horas álgidas Alfonsín aceptó adelantar el primer traspaso constitucional del poder en muchas décadas seis meses antes de lo previsto haciendo Presidente de la Nación al enigmático Carlos Saúl Menem el 8 de julio de 1989 acompañado por Eduardo Duhalde como vice.